Cómo detectar un mal casero antes de firmar el contrato
Firmar con un mal casero puede convertir tu año de alquiler en un problema constante. Estas son las señales que aparecen antes de firmar, cómo detectarlas en la visita y qué documentos revisar para no llevarte una sorpresa.
Señales durante la visita
Un casero que se niega a mostrarte la vivienda completa, que evita responder sobre reparaciones anteriores o que insiste en cerrar el trato el mismo día suele estar ocultando algo.
Fíjate en el estado real: humedades tapadas con pintura reciente, ventanas que no cierran del todo, ruido de calle a la hora punta y estado de la instalación eléctrica.
Documentación que debe enseñarte
Nota simple del Registro de la Propiedad (para confirmar que es el propietario), certificado energético, cédula de habitabilidad y último recibo del IBI.
Si se niega a mostrarte alguno de estos documentos, es una señal clara para no seguir adelante.
Cláusulas peligrosas en el contrato
Duración inferior a 5 años sin justificación, fianza superior a un mes, gastos de comunidad o IBI trasladados al inquilino sin negociación, o penalizaciones desproporcionadas por rescisión anticipada.
Ninguna cláusula puede ir contra la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Si dudas, no firmes.